Fisioterapia durante el Embarazo

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Durante el embarazo, la mujer experimenta numerosos cambios que preparan su cuerpo para acoger y permitir el desarrollo del bebé. Los músculos y articulaciones se ven sometidos a un gran esfuerzo por el incremento de peso y de volumen, que hacen que se adopten posturas inadecuadas. La curvatura lumbar se ve más marcada y la pelvis se va hacia delante, al igual que aparece una mayor laxitud o flexibilidad en las articulaciones y una hipertonía en la musculatura lumbar. Esto puede desencadenar, en ocasiones, algunas afecciones o molestias:

  1. Dolor en la zona lumbar baja, con o sin dolor irradiado a la pierna.
  2. Dolor en la ingle que dificulta girarse en la cama, caminar o apoyarse sólo sobre una pierna.
  3. Dolor punzante en la zona del sacro.
  4. Contracturas cervico-dorsales como consecuencia del cambio postural.
  5. Retención de líquidos e hinchazón de piernas.
  6. Problemas de incontinencia urinaria.
  7. Dolor por compresión del nervio ciático.

La fisioterapia puede tratar y aliviar estas molestias, para que las futuras mamás puedan disfrutar de la etapa del embarazo. Además, previene alteraciones que pueden ocurrir no solo en la etapa de gestación sino también después del parto. De hecho, existen estudios que demuestran como ciertas técnicas de fisioterapia ayudan a minimizar el uso de episiotomía o desgarro. Este es el caso del masaje de la zona perineal; se empieza a realizar a partir de la semana 30 de embarazo y hará que disminuya el riesgo de episiotomía o desgarro de la musculatura del suelo pélvico y acelerará su recuperación.

Desde Clínica Vitae proponemos un tratamiento basado en varias técnicas que no son nocivas para la salud del bebe, como:

  • Masajes, estiramientos, técnicas neuromusculares y articulatorias, para tratar el dolor y disminuir la hipertonía muscular.
  • Drenaje linfático para aliviar los problemas de circulación de retorno e hinchazón.
  • Masaje perineal, es una técnica que ayuda a la mamá a estar preparada para la sensación de estiramiento intenso que sufre el periné durante el expulsivo. Se combina con técnicas de respiración y de concienciación corporal.
  • Movilizaciones y corrección postural.