Los Edemas

Los Edemas

  • edema

Cuando hablamos de patología linfática, casi siempre tomamos como referencia el edema o la hinchazón como signo de identidad.

El edema se manifiesta como hinchazón causada por la acumulación de líquido en los tejidos del cuerpo. Suele ocurrir normalmente en los miembros: pies, tobillos,  piernas o brazos pero también puede afectar a otras partes del cuerpo incluso a  todo él. Casi siempre tomamos como referencia el edema cuando hablamos de patología linfática, pero no todos los edemas son de origen linfático, ni todas las patologías de origen linfático presentan el mismo tipo de edemas.

Los edemas suelen estar causados por un acumulo de líquidos en los tejidos del cuerpo. Estos líquidos, pueden tener una consistencia con una mayor proporción de agua, lípidos o de macroproteínas y según la proporción o presencia de estos componentes podemos clasificarlos en:

  • Flebo-linfedema, edema con mayor concentración acuosa.
  • Lipedema, edema con mayor concentración lipídica.
  • Linfedema, edema con mayor concentración de macroproteína.

Las causas de los edemas pueden ser muy dispares, desde las más banales como una disfunción del intercambio circulatorio por una inactividad prolongada, estar mucho rato de pie o sentado, a un traumatismo o las de más relevancia, producidas como consecuencia de patologías sistémicas, enfermedad cardíaca, renal e incluso un proceso oncológico.

Es por esto, que la importancia en la valoración y el diagnostico de los mismos resulte crucial, no sólo a la hora de planificar el tratamiento del mismo, sino de saber realmente cuál es su procedencia y abordarlo de manera segura y concreta.

En los casos de edemas leves las recomendaciones básicas son: mantener los miembros elevados, alejados de fuentes de calor, evitar las bipedestaciones prolongadas, realizar algo de actividad física como caminar, usar medias elásticas, limitar el consumo de sal, aumentar la ingesta de agua y en algunos casos su médico puede realizar la prescripción de determinados medicamentos. A nivel de fisioterapia, el drenaje linfático y el vendaje neuromuscular pueden ser unas herramientas muy efectivas en el tratamiento de los edemas más banales, sobre todo aquellos de origen traumático o por inactividad.

En una próxima entrega hablaremos de los lipedemas.